Este matrimonio me voló la cabeza. Lo viví en un momento crucial y siento que me ayudó a ver con más nitidez cuál era mi camino como fotógrafa de matrimonios. Aquí se vivió amor puro, amor intenso, de lágrimas de alegría, de miradas penetrantes, de risas con la boca abierta, de bailes alocados sin vergüenza ni preocupación por la compostura. Así se debería vivir siempre, que las emociones salgan pa afuera, que lo único que importe es ser feliz y disfrutar cada segundo. Así lo sentí yo ese día, así lo sigo sintiendo y cuando vuelvo a ver las fotos, uffff, se me aprieta el corazón. Porque fui afortunada en estar ahí, en ser la encargada de observarlo todo, con cada detalle, afortunada de que me inspirara tanto tanto.

 

 

 

One Comment

  1. Paula Fuenzalida

    Permiso. Estaba mirando tus fotos. Mi referente máxima!… Expresas tan bien la dulzura y felicidad de las personas a las que fotografías.
    Fotógrafa y fotografiados se unen como imanes de sentimientos (me puse poética ahahaha). Siempre admirándote! Te quiero mucho rusia linda!

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *